
Mis poemas son cartas
fechadas. Me dirijo
a la amada, al amigo,
al enemigo, y tarde
o temprano esos versos
que les envío a ciegas
son recibidos. Pocos
son los poemas que
no busquen su lector.
Porque ahí la que lee
es mi almita en su gruta
y escribirlos es ya
la réplica. Los otros
casi nunca responden.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario