
¿Cómo habrás recibido
todas estas palabras
que por lustros tracé
para mejor llamarte?
(No sé por qué "mejor",
si no volviste.) Mundo
violentamente ajeno,
jamás te conocí.
Hijos, esposo, gatos
y ahora soledad,
nada sé de tu mente
ni de tu cuerpo, sólo
voz y rostro que exudan
un misterio cualquiera,
calma desconocida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario