No pasa nada fuera
de los libros. Estoy
sin tele de hace lustros:
no consumo noticias.
La única que veo
es la que se desprende
de las cosas en torno:
una quietud que abjura
de novedades. Casa
y patio inconmovibles;
paredes, su encalado.
¿Qué dice el mundo? Rugen
los autos en la calle:
oleaje de motores
esporádicos, píos.

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