martes, 25 de agosto de 2020

EL SACRIFICIO

 


Allá veo la Biblia 

que me pasó mi hermana. 

Recuerdo su Piazzolla 

en el piano de teclas 

amarillentas, gatos 

acariciados siempre 

en silencio, vitrales 

que hacía... Abandonó 

en un momento todo 

el Arte, sus humores, 

por la casa. ¡Ay, hermana, 

callaste, callarás! 


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