Una brizna de hierba
no es política. Hablar
de los campos quemados
es un paralogismo
grosero. Se razona
apurando. La brizna
de hierba, más allá
del misérrimo mundo
del homo sapiens, pende
cabeza abajo por
entre el cosmos. No somos
más que su verde joven.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario