martes, 1 de septiembre de 2020

POR QUÉ


La taza Nescafé, blanca y sencilla, 
está sobre la mesa. Cuántas otras 
habremos roto, Almita, por torpeza 
el año que vivimos en la casa 
que ahora habito solo. Nuestras manos 
y codos se llevaron por delante 
mucha fragilidad. Lo que lamento 
es otra cosa. Porque nos perdimos 
tanto vos como yo con el estulto 
ir y venir de las palabras. ¡Qué 
de no entendernos! ¡Cuánto que rompió 
irremediablemente el bruto hablar! 


No hay comentarios.:

Publicar un comentario