miércoles, 9 de septiembre de 2020

¡VIEJOS SON LOS TRAPOS!


Nos hemos acercado 
muy poco a poco, casi 
que vacilantemente. 
Lo vivido hace mucho 
era un perdido Edén, 
y había que negar. 
Cuando pasó la vida 
y los dos nos habíamos 
vuelto mutuas leyendas, 
nos encontramos, casi 
sin quererlo, desde otra 
perspectiva: dos viejos 
que se hablan y están solos,  
detrás de unos cristales, 
firmes pero sensibles. 

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