
El violín, repertorio
de normas de conducta
y de atropellos, masca
el tabaco de siempre.
Un epitafio reza
la hora en que partiste,
aunque siempre andarás
por las trepanaciones.
Lapicerita azul,
me atengo a tus mandados
de ajíes y cebollas
y soplo, y es costumbre
infantil, por el dedo
de tu tapa vacía.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario