
Elaboro mi cáncer
--quiero decir que fumo--
escuchando Sibelius.
Noche como anaqueles
en que coloco frascos
de deleites sin firma.
El instante reitera
ritmos de una canción
que cantara de joven.
Entubado al sonido
que mi celu propala,
si enfermo gozaré
aún más de la música.
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