
Que no estás para nadie
tiraste, entre mohínes,
en una charla. Así,
descuidada, a la vez
que me contabas cómo
alejaste a un muchacho
de tus alrededores,
me lo decías. ¿Puede
caer esa moneda
en el olvido? Chica
de risa dadivosa,
¿recalaremos, tibios,
en la gris amistad?
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