
A veces nos hablamos
de más. Decimos "bueno..."
y callamos, y el otro
dice a su turno "bueno..."
y se ríe. Nos pesa
un poco tanto hastío
y es con la risa loca
que resolvemos el
desasosiego. Hastío
y frenesí: ¿llamar
recién mañana? Somos
una mezcla imposible.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario